Historia del poker: Los Jefes del Juego de Bexar County

La mayor parte de los Jefes del Juego que estaban distribuidos por Texas en las décadas del 50 y 60, aceptaban a los extranjeros que querían sentarse en sus mesas de poker gratis. Siempre y cuando no fueran atrapados haciendo trampas o disparándole a alguien, eran bienvenidos con los brazos abiertos. Sin embargo, las cosas eran un poco diferentes en Bexar County, donde Tom Moore, Slim Lambert y Red Berry fueron los Jefes del Juego durante más de una década. Eran un poco más exclusivos por una buena razón.

Este era uno de los juegos de altas apuestas más suaves del estado debido al número de productores que atraía”, explicó Crandell Addington. “Debido a esto, Moore era muy protector con su juego y los únicos jugadores extranjeros que participaban éramos sus amigos personales”.

Moore era más cuidados porque era el dueño de la gran casa donde el juego se llevaba a cabo, justo en medio de la creciente ciudad de San Antonio. Su gran casa se transformó en algo parecido a un casino en los fines de semana, con cientos de jugadores acercándose a jugar blackjack, dados y ruleta. El poker era el único juego durante el resto de la semana. Típicamente, se jugaba limit una vez a la semana y no-limit el resto de la semana.

Ya que Moore era el dueño de la propiedad, se lo asocia con el juego más a menudo, pero dejó de manejar el juego en 1967, cuando se mudó a Reno, Nevada y compró el Holiday Hotel and Casino. Dos años más tarde, cambió para siempre la cara del poker al ser anfitrión del evento llamado Annual Gaming Fraternity Convention. Solo intentaba ampliar el negocio en la parte más lenta del año, pero esta reunión fue la precursora de la World Series of Poker (WSOP).

Antes de dejar Texas, Moore le vendió su parte a su socio Slim Lambert, que continuó con la asistencia de Berry. No se sabe mucho de Lambert, más que era muy parecido a Charlie Bissell, cuando un jugador comenzaba a ganar continuamente, Lambert insistía en recibir una parte de las ganancias. Por otra parte, se sabe muy poco del tercer miembro de esta sociedad, Red Berry. Nativo de Arkansas, Berry se afincó en San Antonio después de servir en el ejército. En 1934, abrió el Turf Club, un elegante casino unido a un restaurante. Después de que el club fuera allanado demasiadas veces, Berry lo vendió en 1957 y se unió a Lambert y Moore.

El tiempo que pasó Berry como uno de los Jefes del Juego de San Antonio probó ser una buena base para una carrera política. En 1960, fue elegido para el Texas House of Representatives. Seis años más tarde, ganó un asiento en el Senado del Estado. Pero no permitió que su trabajo diurno interfiriera en su rol como Jefe Apostador. No soo continuó participando en el juego de la casa de Moore, también realizaba juegos de altas apuestas en su oficina de San Antonio.

Crandell Addington fue uno de los que pudo participar en este juego. Jugó por primera vez en 1963. Solo tenía 25 años y no tenía una cuenta muy grande, pero eso realmente no importaba. Sus victorias en el juego estaban casi garantizadas. “Podía ganar $20.000 en una noche y nunca poner mis fichas en riesgo. Podía perder $1.000 o $2.000, pero lograba ganar $20.000 fácilmente”.

Mientras estaba sentado en el juego una noche, Crandell Addington fue testigo de una de esas manos sorprendentes que se comentan por años. Estaban jugando $80/160 limit holdem y el flop mostraba A-4-2. Doyle Brunson tenía una pierna de Ases, Gilbert Hess de Dallas tenía una pierna de 2 y el novato de la partida, un contratista local, tenía una pierna de 4. Los jugadores colmaron las apuestas en el flop y un 2 apareció en el turn. Brunson apostó pero le aumentaron en dos oportunidades y correctamente (y sorprendentemente) dedujo que estaba derrotado y se retiró. Hess estaba preparado para llevarse el gigantesco pot, cuando el último 4 apareció en el river.

El único consuelo de Hess era que si esa mano hubiera sucedido en una noche en la que jugaran no-limit hubiera perdido mucho más. Algunas noches el pot alcanzaba las seis cifras. Autos, casas, ranchos, todos eran ganador y perdidos con el giro de una carta. Era el mayor juego en Texas durante esa era, lo que por extensión, lo hacía el mayor juego de todo el país. Sin embargo, no mantuvo esa distinción por mucho tiempo. La mudanza de Moore a Reno lo dejó muy lastimado y la muerte de Berry en 1969 provocó el cierre definitivo de este salón de poker.